Resumen/Artículo

Aguas Turbias: Resumen ejecutivo

por Glenn Switkes

El proyecto denominado Complejo Río Madeira es un plan para la construcción de cuatro grandes hidroeléctricas en la cuenca del Río Madeira, el principal tributario del Río Amazonas que permite la navegación por vía fluvial desde los ríos Madre de Dios (Perú) y Beni (Bolivia) hasta el océano Atlántico. El Complejo es parte del conjunto de proyectos propuestos dentro de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) que prevé también conexiones terrestres con el Océano Picacho.

Las dos primeras represas, denominadas Santo Antonio (capacidad instalada de 3.150 MW) y Jirau (3.300 MW) recibieron sus licencias previas del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA) en julio de 2007. La subasta de energía para los inversionistas de la hidroeléctrica Santo Antonio se realizó el 10 de diciembre de 2007, y la de la hidroeléctrica Jirau deberá realizarse  en mayo de 2008. También se prevé la instalación de 2.450 km de líneas de transmisión para la energía generada por las hidroeléctricas en Porto Velho, Rondonia, hasta la red nacional integrada, en Araraquara, São Paulo.

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Mapa de la Amazonía y la ubicacion de las represas

así como los gasoductos.

El elevado costo de las hidroeléctricas fue muy cuestionado. En abril de 2007, la Agencia Nacional de Energía Eléctrica  (ANEEL) estimó que Santo Antonio y Jirau tendrían un costo de R$ 25,720 millones, fuera del costo adicional que se estima entre R$10,000 y R$ 15,000 millones para las líneas de transmisión. Los contratos de exclusividad entre uno de los proponentes del proyecto, la constructora privada Odebrecht, y las empresas proveedoras de servicios fueron considerados una limitación a la libre competencia en la subasta.

Todo el proceso de licenciamiento de las hidroeléctricas fue polémico y controvertido, marcado por fuertes presiones por parte del gobierno brasileño y contundentes opiniones de especialistas independientes sobre los graves impactos del proyecto. El propio equipo técnico del IBAMA estuvo contra el licenciamiento y recomendó que se hicieran estudios adicionales con mayor alcance. Sin embargo, los gerentes de este Instituto acabaron cediendo a las presiones y concedieron la licencia.

Los Términos de Referencia para los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) se limitaron al territorio brasileño. A pesar de las pruebas respecto a la probabilidad de que la represa Jirau va a inundar bosques en Bolivia, el IBAMA y las empresas se negaron a considerar esta posibilidad. La cancillería boliviana llegó a presentar una protesta contra el gobierno brasileño e inició un proceso de análisis técnico para aclarar esta posibilidad.

El proyecto de contener el Río Madeira despertó una fuerte oposición por parte de entidades ambientalistas brasileñas, bolivianas y de varios países del mundo ya que el Complejo es visto como un proyecto emblemático de la política brasileña de exploración de los recursos hídricos de la Amazonía a cualquier costo. Los movimientos sociales, tanto de Brasil como de Bolivia, se organizaron para rechazar la imposición de un modelo de desarrollo en la región que no tome en cuenta el modo de vida de las poblaciones tradicionales.

En este libro, el estudio del hidrólogo boliviano Jorge Molina Carpio analiza datos oficiales de los Estudios de Viabilidad y de Impacto Ambiental de las hidroeléctricas Santo Antonio y Jirau sobre la hidrología del Río Madeira. El autor señala que el río, de origen andino, acarrea la mayor carga de sedimentos al bajo Amazonas, uno de los mayores del mundo en términos de descarga sólida, y que su volumen de sedimentos está en aumento, probablemente debido a la deforestación en la parte alta de la cuenca.

Observa, además, que los estudios hechos por Odebrecht y por la empresa estatal Furnas utilizan métodos que sirven apenas para dar indicaciones preliminares, y que se necesitan estudios más sofisticados para llegar a una conclusión sobre el depósito de sedimentos en las represas y río arriba. A pesar de que los análisis hidrosedimentológicos abarcan más que los originales de 2005, Molina observa que los estudios oficiales no analizan en conjunto los niveles del agua y los efectos de la sedimentación.

Concluye que los niveles de agua y la velocidad del Río se verán afectados en el trecho binacional (río arriba de Abunã), pues los niveles del lecho de agua subirán varios metros e inundarán el territorio boliviano. La sedimentación será un proceso gradual a lo largo de varios años y podrá llegar a disminuir la vida útil de las hidroeléctricas y su propia viabilidad económica. Los científicos Bruce Forsberg y Alexandre Kemenes también criticaron los cálculos sobre el área de inundación de las hidroeléctricas. Afirman que podrá llegar a ser el doble del tamaño indicado en los estudios oficiales.

Molina enfatiza la necesidad de realizar más estudios, utilizando un modelo hidrodinámico acoplado al modelo de transporte de sedimento, para determinar con más precisión qué efecto tendrán las represas sobre la hidrología del Río Madeira.

El biólogo Geraldo Mendes dos Santos, investigador del Instituto Nacional de Investigación de la Amazonía (INPA), estudia los posibles impactos de las hidroeléctricas en los peces. En los Estudios de Impacto Ambiental se registraron 459 especies de peces en los diversos trechos del Río Madeira que pueden verse afectadas por el emprendimiento hidroeléctrico. Además de afectar directa e inmediatamente a los peces migratorios, la hidroeléctrica también interfiere en la estabilidad del sistema, fragmentando poblaciones, erosionando el patrimonio genético y alterando las comunidades de peces en el conjunto de los ambientes en que viven.

Porto Velho - RO 026.jpg (1280x960) Uploaded by Gustavo Pimentel on 16/01/2008
Líderes indígenas y sociedad civil protestan contra

las represas del Río Madeira
Foto: Amigos da Terra - Amazônia Brasileira

Río abajo, la erosión y la pérdida de nutrientes puede afectar la agricultura de los valles y algunas especies, como el camarón de río, lo cual es muy importante en toda la cadena alimenticia de la fauna ictiológica.  Los cambios en los niveles de temperatura y en la calidad del agua también causarán alteraciones en la vida de los peces. Los rápidos que quedarán sumergidos por las represas, actualmente, sirven de morada de algunas especies y como lugares de alimentación y reproducción.

Habrá una transformación en la diversidad de peces en la región. Peces típicos de fondo y de aguas de corrientes fuertes, como el bagre, bodós y bacus, o los “peces-de-escama”, como las pescadas, jacundás, canivetes, y también los sarapós, se verán afectados negativamente, pudiendo hasta desaparecer del área.

Dos Santos observa que los grandes peces migratorios, como la piramutaba y la dorada migran anualmente más de 3.000 km desde el estuario del Río Amazonas, y las represas serían un verdadero obstáculo físico al desplazamiento de los peces a lo largo del río, en el más obvio impacto negativo sobre la ictiofauna.

La piramutaba y la dorada son los peces preferidos para la pesca en casi toda el área donde vive, y tiene dos grandes centros de producción, el trecho inferior (entre Santarém y Belém) y el superior (alto Solimões). Estas dos especies  representan cerca de 24.000t/cosecha en la Amazonía brasileña. Los peces de estas especies nacen y se reproducen donde nacen varios tributarios de agua dulce, como el Juruá, el Purus, el Madeira, el Içá, el Japurá y otros; se alimentan en el estuario, en el nacimiento del Amazonas, y crecen en la Amazonía Central. 

En ese sentido, los impactos que sufrirán los peces debido a las hidroeléctricas del Río Madeira ejercerán también impacto sobre las demás regiones, especialmente en el medio Amazonas, donde este Río ejerce un papel importante como fuente productora y conexión básica entre el estuario y las faldas de los Andes.

MAYO 2008 054.jpg (600x450) Uploaded by Andrés Mego López on 09/07/2008
El Río Madeira desde la ciudad de Porto Velho

Foto: Andrés Mego

Si la represa es una donde no pueden atravesar los peces o si los mecanismos de transposición funcionan en apenas un sentido, de abajo para arriba, estos peces jamás podrán regresar a sus áreas de origen. El ciclo no se cierra y las pérdidas pueden ser irreparables. Los científicos Ronaldo Barthem y Michael Goulding llegaron a alertar sobre la posibilidad de que la dorada podría entrar en extinción como resultado de la construcción de las hidroeléctricas.

La proliferación de determinadas especies también debe ocurrir, y es natural que las especies  pre-adaptadas y que ya viven el la cuenca del Madeira pasen a ocupar los nuevos nichos disponibles en el área de la represa. La piraña-cajú es una especie predadora, de pequeño porte, alrededor de 25 cm, voraz y que se alimenta de otros peces, normalmente forma grandes cardúmenes. Si esta especie llega a proliferar en la represa, ejercerá una fuerte y negativa presión sobre la pesca, porque tiene muy poco valor comercial y representa un peligro, ya que se trata de un pez con dientes afilados y capaz de provocar mutilaciones.

El estudio de la investigadora Erin Barnes busca cuantificar los posibles daños económicos que causarán las hidroeléctricas a la pesca y a los pescadores en el Río Madeira, entre Porto Velho y Guajará-Mirim. Por medio de entrevistas con pescadores sobre ganancias y costos, se hizo un estudio para calcular cuáles son los ingresos actuales de los pescadores.

De modo general, los pescadores de Porto Velho y Guajará-Mirim tienen mejores ingresos, pues hay una mayor posibilidad de pesca comercial y de poder vender el pescado en los mercados urbanos. Ya en las poblaciones ribereñas, en pequeños poblados, como Cachoeira Teotônio, Jacy-Paraná, Nova Mamoré, Vila Murtinho y Jirau, se dedican a la pesca de subsistencia para alimentar a sus familias, o para vender su pesca de forma individual.

La Colonia Z-1 de Porto Velho contabiliza 407 toneladas de peces comercializadas en el año 2004. Porto Velho, obviamente, es el mercado más importante de la región. La Colônia Z-1 tiene 1.925 pescadores con licencia y estima que hay 400 pescadores adicionales sin licencia, o sea, un total de 2.325. Erin estima el total de pescadores en el trecho que se contendrá es sw entre 2853 y 4825 (más probable).

El cálculo de los ingresos anuales de los pescadores del trecho investigado es de US$ 35 millones, y el “valor actual” de los recursos pesqueros en la región entre US$ 866 millones y US$ 1.325 millones. El proyecto pone en riesgo este valor de la pesca, particularmente, dejando la pesca de los peces más valorizados comercial y culturalmente, la dorada y el bagre grande, en un enorme prejuicio, afectando directamente las familias de la región.

MAYO 2008 045.jpg (600x427) Uploaded by Andrés Mego López on 09/07/2008
Ribera del Madeira desde la ciudad de Porto Velho, Brasil
Foto: Andrés Mego

El artículo de Zuleica C. Castilhos y Ana Paula Rodrigues, del Centro de Tecnología Mineral (CETEM), es aclarador sobre la posibilidad de impactos causados por la metilación de mercurio y su bioacumulación en peces, ya que el consumo de pescado es la única vía de exposición del ser humano. Hay factores que despiertan preocupación sobre el potencial de metilación de mercurio en el trecho del Río Madeira que sería represado, donde la actividad de prospección minera comenzó en la década de los 70. Todavía hay muchas áreas de prospección en la región, entre las cuales se encuentran Penha, Taquaras, Araras y Periquitos, que utilizan mercurio como amalgama.

Actualmente las prospecciones de oro en el Río Beni, en Bolivia, y en el su afluente, el Río Madre de Dios, están plenamente activos, y la fuente de mercurio en relación a la minería para el Río Madeira tiende la continuar después de la construcción de las represas.

Para cada kilo de oro producido, se liberan entre 2 y 4 kg de mercurio al medioambiente. Las estimaciones demuestran que entre un 50%  y un  60% del mercurio utilizado en la prospección del Río Madeira se libera a la atmósfera durante el proceso de quema del amalgama, más del 5% se evapora durante las etapas de extracción. La liberación de mercurio al medioambiente en la década de 80, en el auge de su producción, en el Río Madeira, llegaba a 12 toneladas anuales.

En general, los suelos del área de drenaje del Río Madeira presentan concentraciones de mercurio más elevadas que las partes que se encuentran normalmente en otros suelos. Se piensa que ese mercurio acumulado en los suelos pueda llegar a los cursos de agua por medio de las quemadas y la deforestación, además de por el escurrimiento superficial que resulta del descenso húmedo y la erosión.

Los efectos tóxicos del mercurio son de orden neurológica, tanto en adultos como en niños, siendo que la intensidad de los efectos tóxicos depende, además de la dosis, de la madurez del Sistema Nervioso Central (SNC) expuesto. Los efectos tóxicos más graves se dan sobre el SNC en desarrollo, del feto, intra útero. En general, la mujer embarazada, que ingiere pescado que contiene metilmercurio (MeHg), aun sin presentar cualquier indicio o síntoma de intoxicación, tiene una proporción de MeHg más elevada en la sangre. Presente en la sangre materna, al pasar por la placenta, el MeHg llega al SNC del embrión, perjudicando su desarrollo normal.

Rio Madeira Protest_2006.JPG (640x480) Uploaded by Andrea Verdasco on 07/07/2008
Protesta del Río Madeira, diciembre 2006
Foto: Lucía Ortiz, FOE Brasil

La enfermedad de Minamata, causada por envenenamiento por mercurio, se caracteriza por un conjunto de señales y síntomas de trastornos neurológicos que se presentan simultáneamente. Consiste en trastornos visuales por la reducción de campo visual, ataxia (incapacidad de coordinación del movimiento muscular voluntario, como el acto de andar), parestesia (alteración de sensibilidad; la persona siente picores, hormigueo, quemaduras, que no son causadas por estímulos externos), neurastenia (irritabilidad, cefaleas y pérdida de sueño), pérdida de audición, disartria (dificultad del habla para articular palabras), deterioro mental, pérdida de control motor, temblores musculares, falta de coordinación motora, parálisis, y puede incluso llevar a la muerte.

Actualmente, algunos estudios sugieren que la exposición al metilmercurio puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adverso en una sección significativa de la población humana, que incluyen las enfermedades cardiovasculares, aumento de la presión sanguínea e hipertensión y alteración en los latidos del corazón.

Se sabe que las comunidades ribereñas consumen mucho más pescado que el promedio de la población y por eso son más susceptibles a la ingesta de mercurio en los pescados. También es notorio que la cantidad de mercurio en los peces que podría afectar la salud realmente debería ser mucho menor que el que las autoridades consideran como perjudicial.

Sin embargo, a pesar de todos estos factores preocupantes, los condicionantes de la licencia previa de las hidroeléctricas requieren únicamente  que la empresa retire bolsones de mercurio que sean identificados durante la construcción.

Los efectos socioeconómicos probables del Complejo dentro del contexto regional es el tema del análisis del artículo “Transformaciones Económicas y Sociales”, de Aguiar Soares et al. El artículo constata que el bajo Madeira ya está siendo utilizado como hidrovía industrial para el transporte de soja por el Grupo Maggi y para el transporte de madera por la empresa Veracel.

Se prevé que la carretera BR-319 (Porto Velho – Manaos) sea pavimentada, carretera que ha sido intransitable por más de 10 años. El área que corresponde al cruce de la BR-319 con la Transamazónica (río abajo desde Porto Velho) es blanco de una intensa exploración agroforestal. Empresas como la Gethal (de capital estadounidense) extraen madera de los antiguos gomeros y el gobierno del Amazonas estableció allí un área “zona franca verde”, dirigida al agronegocio. Además, la exploración del mineral silvinita está prevista para Nova Olinda del Norte, localizada a 126 km de Manaos.

En este contexto, la devastación de la región de la cuenca del Madeira se transforma en un eufemismo, así como el hecho de que el proyecto de las hidroeléctricas se caracterice como “un proyecto de interés social”. Sin consultar a las poblaciones que serán afectadas por las obras, el Informe de Impacto Ambiental (RIMA) indica que la mayoría de los impactos, principalmente los impactos socioeconómicos, son negativos y sin medidas de mitigación.

Otros consultores alertaron de la proliferación de vectores de paludismo, una enfermedad endémica en la región e impactos sociales bastante serios, causados por la migración de miles de hombres a Porto Velho, en busca de empleo a raíz de la construcción de las hidroeléctricas.

Organizaciones de derechos humanos señalan también la existencia de indígenas aislados en la margen izquierda del Río Madeira, que pueden ser afectados por las aguas de la represa o perder sus áreas de caza.

Además de los artículos de los investigadores citados, tres secciones complementan este libro: Un EIA-Rima lleno de fallas ..., Preguntas nunca respondidas, y Con voluntad política, se puede actuar de otro modo.

Incluimos en las secciones un EIA-Rima Lleno de fallas ... una selección de los principales cuestionamientos entre los muchos que consideraron fallados los especialistas que fueron reunidos en la publicación “Estudios no confiables: 30 fallas en el EIA-Rima del río Madeira”, preparada por las organizaciones Amigos da Terra – Amazonía Brasileira e International Rivers, en noviembre de 2006. Las frases destacadas en cada trecho seleccionado para esa sección fueron destacadas por nosotros.

En junio de 2006, el Ministerio Público Estata de Rondonia y las empresas Odebrecht y Furnas firmaron un Término de Compromiso para que se hicieran varios estudios de los documentos del proceso de licenciamiento del Complejo Hidroeléctrico del Río Madeira. El documento estableció que el propio instrumento produciría efectos legales a partir de su firma y tendía el poder de un título ejecutivo extrajudicial, en la forma de los artículos 5°, § 6° de la Ley n. 7.347/85, del artículo 79-A, de la Ley 9.605/98 y del artículo 585, inciso VII, del Código de Proceso Civil. También, el instrumento invitaba al IBAMA a adherirse al mismo al “considerar los resultados del informe entre los condicionantes” del proceso de licenciamiento.

La empresa de consultoría Cobrape de São Paulo fue contratada y remunerada directamente por el consorcio empresarial. Fueron subcontratados 19 especialistas, reconocidos en diversas disciplinas, para que hicieran una evaluación de los estudios realizados con el objetivo de obtener el licenciamiento del proyecto, y que deberían ser discutidos en audiencias públicas.

Los estudios de estos especialistas ponen potencialmente en jaque la viabilidad del proyecto e, con certeza, la legitimidad de los documentos confeccionados para efectos de licenciamiento. Algunos cuestionamientos también llevan a considerar parcialmente inadecuados los propios términos de referencia originales establecidos por el órgano licenciador.

La sección Preguntas Nunca Respondidas destaca cuestionamientos hechos por el equipo técnico del IBAMA encargado de sintetizar su análisis de las informaciones disponibles en el Estudio y el Informe de Impacto Ambiental (EIA-Rima). Concluyeron que no había información suficiente para hacer una evaluación precisa de los potenciales del proyecto y recomendaron, debido al elevado grado de incertidumbre en varios aspectos del proceso, que se hiciera un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, más extenso, que incluya territorios trasfronterizos. También incluye preguntas realizadas por representantes interesados en la construcción del Complejo,  en una reunión celebrada en  la sede de Aneel el 4 de septiembre del 2007.

Asimismo, para señalar que otras posibilidades de generación de energía eléctrica  son posibles y necesarias, la sección con Con voluntad política se puede actuar de otro modo  presenta algunas sugerencias y datos referentes al consumo consciente, potencial eólico, repotenciación y pequeñas centrales hidroeléctricas, entre otras. La propuesta de incluirlas en esta publicación, es la de comunicar a los innumerables medios y otras alternativas de producción, consumo y distribución energéticas que podrían, ya en este momento, estar siendo incorporados a la planificación o hasta incluso, utilizados por el poder público. Brasil tiene condiciones para, de hecho, evitar los irreparables impactos sociales y ambientales causados por las hidroeléctricas e investir en una matriz energética verdaderamente limpia. Lo que falta es voluntad política.

Fuentes

International Rivers

Leer más sobre este proyecto: Complejo hidroeléctrico del Río Madeira

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Última actualización:  26 septiembre 2008
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